Una siesta corta para encontrar soluciones creativas

Milthon Lujan Monja

Cuando un sujeto se queda dormido, el sistema Dormio rastrea la transición al sueño y luego la interrumpe. Créditos: Fluid Interfaces Group, MIT Media Lab
Cuando un sujeto se queda dormido, el sistema Dormio rastrea la transición al sueño y luego la interrumpe. Créditos: Fluid Interfaces Group, MIT Media Lab

¿Te sientes atrapado en un problema que parece no tener solución? Una siesta corta puede ayudarte a encontrar soluciones creativas.

Según un estudio de investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y de Harvard Medical School las personas son más creativas después de despertarse de la etapa más temprana del sueño, especialmente cuando se les guía para soñar sobre un tema en particular.

De acuerdo con los investigadores, durante la fase en la que se está a la deriva entre el sueño y la vigilia, un estado conocido como inicio del sueño, la mente creativa es particularmente fértil.

También demostraron, por primera vez, que cuando se les pide a las personas que sueñen sobre un tema en particular durante esa fase de sueño, se desempeñan de manera mucho más creativa cuando luego se les pide que realicen tres tareas de creatividad sobre ese tema.

“Cuando se le pide que sueñe sobre un tema durante el inicio del sueño, puede tener experiencias de sueños que luego puede usar para estas tareas creativas”, dijo Kathleen Esfahany, una estudiante del último año del MIT y una de las autoras principales del estudio.

Las personas que recibieron estas instrucciones, conocida como “incubación de sueños dirigidos”, generaron historias más creativas que las personas que tomaron una siesta sin una indicación específica o las personas que permanecieron despiertas.

Los hallazgos sugieren que durante este estado de sueño, el cerebro establece conexiones más amplias entre conceptos dispares, lo que proporciona un impulso a la creatividad, destacan los investigadores.

“Si accede a este estado cerebral, puede ser más creativo en su vida de vigilia”, dijo Adam Haar Horowitz, un postdoctorado en el MIT Media Lab y autor principal del estudio, que fue publicado en la revista Scientific Reports.

Robert Stickgold, profesor de psiquiatría en la Harvard Medical School, y Pattie Maes, profesora del Media Lab del MIT, son los principales investigadores que lideraron este estudio. También participó Tomás Vega Gálvez, ex-estudiante de posgrado del MIT en el grupo de investigación de Maes.

Visión creativa

Durante muchos años, la evidencia anecdótica ha sugerido que la etapa más temprana del sueño, también conocida como N1 o hipnagogia, es un caldo de cultivo fértil para las ideas creativas.

Thomas Edison, entre otros, a menudo se aprovechó de este estado. Cuando enfrentaba problemas difíciles, se sentaba a dormir la siesta mientras sostenía una bola de metal en la mano. Justo cuando se quedaba dormido, la pelota se le caía de la mano y lo despertaba, y cuando despertaba, a menudo tenía en mente una nueva solución.

En el año 2021, un estudio del Paris Brain Institute ofreció evidencia experimental de que el inicio del sueño ayuda a generar este tipo de percepción creativa. En este estudio, los participantes que cayeron brevemente en N1 tenían muchas más probabilidades de tener éxito en descubrir una manera fácil de resolver una tarea relacionada con números.

El equipo del MIT quería ver si podían extender ese hallazgo a ámbitos más comúnmente asociados con la creatividad, como la narración de historias. También querían explorar si podrían guiar el contenido de los sueños de las personas y cómo ese contenido guiado podría afectar el proceso creativo.

“Uno de los objetivos de nuestro grupo es brindar a las personas más información sobre cómo funciona su cerebro, y también cuál es su estado cognitivo y cómo pueden influir en el”, dijo Maes.

Dispositivo “Dormio”

Con ese fin, Horowitz trabajó con un equipo de compañeros estudiantes del Media Lab del MIT en el desarrollo de un dispositivo llamado “Dormio” que podría usarse para la incubación de sueños específicos.

El dispositivo incluye un guante que mide tres marcadores fisiológicos del sueño (cambios en el tono muscular, la frecuencia cardíaca y la conductancia de la piel) y los comunica a una aplicación de teléfono inteligente o una computadora portátil.

Cuando alguien que usa el guante entra en estado N1, la aplicación le pide que sueñe con un tema específico. Después de unos minutos, cuando el usuario comienza a ingresar a la siguiente etapa del sueño, la aplicación lo despierta, le pide que informe sobre lo que estaba soñando y registra su respuesta.

“Antes de ese dispositivo, no había estudios causales en los que las personas pudieran guiar los sueños hacia ciertos temas y luego observar el comportamiento posterior al sueño”, dijo Esfahany, quien se especializa en computación y cognición, un programa ofrecido conjuntamente por los departamentos de Brain and Cognitive Science y el Electrical Engineering and Computer Science.

Incubación de sueños

Los investigadores demostraron por primera vez que podían usar el dispositivo Dormio para realizar la incubación de sueños específicos en un artículo publicado en el año 2020.

En su nuevo estudio, utilizaron este enfoque para explorar cómo los sueños, y los sueños dirigidos en particular, influyen en la creatividad.

Para este estudio, los investigadores dividieron a 49 participantes en cuatro grupos. A un grupo se le dio 45 minutos para dormir la siesta, mientras que el dispositivo Dormio los incitó a soñar con un árbol y luego registró la descripción de sus sueños. Cada vez que se informaba de un sueño, se animaba al usuario a volver a dormirse y se le pedía de nuevo que soñara con un árbol.

Los participantes de otro grupo durmieron la siesta usando el dispositivo, pero solo se les indicó que observaran sus pensamientos.

Otros dos grupos permanecieron despiertos durante el período de 45 minutos: uno de ellos recibió indicaciones para pensar en los árboles, mientras que al otro se le dijo que observara sus pensamientos.

Después de 45 minutos de siesta o de estar despiertos, se pidió a los sujetos que realizaran tres tareas, que se habían establecido previamente para correlacionarlas con la creatividad.

Primero fue una tarea de narración de cuentos, donde se pidió a los participantes que escribieran una historia creativa que incluyera la palabra “árbol”.

Los participantes del estudio que recibieron instrucciones de soñar con árboles produjeron las historias más creativas, según lo evaluado por evaluadores humanos que leyeron las historias y no sabían qué participantes estaban en cada grupo.

Además, las personas que tomaron una siesta pero no recibieron un aviso específico también mostraron más creatividad que las personas que permanecieron despiertas durante todo el experimento.

Las personas a las que se les dijo que soñaran con árboles también obtuvieron las puntuaciones más altas en otras dos medidas asociadas con la creatividad, conocidas como tareas de pensamiento divergente.

En una tarea, se pidió a los participantes que hicieran una lista de todos los usos creativos que se les ocurrieran para un árbol. En la segunda tarea, a las personas se les daba una lista de sustantivos y se les pedía que respondieran con el primer verbo que les venía a la mente para cada uno.

Cuando los investigadores analizaron las tres tareas, los participantes que dormían la siesta con la incubación de sueños dirigida se desempeñaron un 43% más creativamente que los participantes que dormían la siesta sin la incubación de sueños dirigida, y un 78% más creativamente que los que permanecían despiertos sin incubación.

Los investigadores también encontraron que dentro del grupo de personas a las que se les dijo que soñaran con árboles, aquellos que tenían un mayor número de sueños con árboles también mostraron más creatividad en sus historias. Estas personas también incorporaron gran parte del contenido de sus sueños en sus historias.

“Esa evidencia sugiere que no es solo estar en el estado de sueño N1 lo que hace que las personas sean más creativas. Las personas son más creativas porque también aprovechan los sueños que ocurren en ese estado de sueño”, destacó Esfahany.

Aprovechando la mente

Los investigadores también encontraron que las personas que dormían la siesta tenían el mejor desempeño en otra medida relacionada con la creatividad, conocida como distancia semántica.

La distancia semántica es una medida de la distancia entre dos palabras o conceptos en su significado. Por ejemplo, la madre y el padre tienen una menor distancia, mientras que la madre y la rana tienen una mayor distancia.

En las tareas de generación de verbos y uso alternativo, los investigadores encontraron que las personas que dormían la siesta producían combinaciones de palabras con una distancia semántica mucho mayor que las que permanecían despiertas. Esto respalda la teoría de que durante el inicio del sueño, el cerebro reúne conceptos que podrían no conectarse durante las horas de vigilia.

“Si guiamos su pensamiento durante ese período, entonces también da oportunidad a buscar conceptos más separados”, dijo Esfahany. “Si te guiamos para que sueñes con un árbol, terminas teniendo asociaciones mucho más amplias sobre los árboles, y luego todo eso puede manifestarse en tus respuestas creativas”.

La incubación de sueños dirigida no requiere el dispositivo Dormio, enfatizan los investigadores; se puede hacer con cualquier dispositivo que pueda rastrear el sueño y reproducir y grabar sonido. También han creado una versión más simple de su protocolo, que usa un temporizador en lugar de rastrear los estados de sueño y está disponible en línea para cualquiera que quiera usarlo.

“Ese es realmente nuestro objetivo con gran parte de este trabajo: brindar a las personas más herramientas para aprender a aprovechar sus propias mentes”, finalizó Maes.

Los investigadores ahora están explorando si pueden expandir su protocolo de incubación de sueños a etapas posteriores del sueño, como REM. También están buscando hacer que el protocolo sea más fácil de realizar y extenderlo a otros dominios, como ayudar a tratar la angustia relacionada con las pesadillas.

La investigación fue financiada por el Consortium Funding en el MIT Media Lab y el National Institutes of Health. El equipo que desarrolló originalmente el dispositivo Dormio incluye a Vega Gálvez, Ishaan Grover, Pedro Reynolds-Cuéllar, Oscar Rosello, Abhinandan Jain, Eyal Perry, Matthew Ha, y Christina Chen.

Referencia (acceso abierto)
Horowitz, A.H., Esfahany, K., Gálvez, T.V. et al. Targeted dream incubation at sleep onset increases post-sleep creative performance. Sci Rep 13, 7319 (2023). https://doi.org/10.1038/s41598-023-31361-w

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